Andrew miro la pantalla de su celular, eran las 9 de la mañana, luego a su alrededores, aun se encontraba un poco dormilon despues de ese extraño sueño, todo parecia ser normal, nada extraño, todo tal cual siempre ha sido, nada de pies separados, su hermana aun en una pieza, ya saben... aburrido, se levanto y fue a ver a su hermana. Ella estaba durmiendo, tal y como en el sueño, casi se sentia como un déjà vu, quiza podria probar su suerte y ver si era igual que en el sueño, lentamente se acerco a su cama, donde sus pies desnudos lo esperaban, poniendo sus manos sobre los tobillos de melissa, trato de recrear lo que habia sucedido en el sueño.

-Solo imagina esos pies separados solamente para mi, podria hacer lo que quisiera con ellos, olerlos, lamerlos, adorarlos, hasta quiza hacerme una paja con ellos... aah!~ -El chico pensaba ansiosamente, pero no funcionaba, luego de unos cuantos intentos Andrew se rindio, estaba apunto de dejar el cuarto cuando depronto se pudo escuchar un grito familiar....

-QUE MIERDA ESTAS HACIENDO EN MI CUARTO PERVERTIDO!? -grito melissa desde su cama-

-S-s-solamente estaba... -Andrew estaba asustado y no era capaz de crear oraciones completas-

-¿¡ESTABAS OLIENDO MIS PIES MIENTRAS DORMIA OTRA VEZ!?!?!? -le lanzo una almohada al rostro de su hermano-

-¡N-no-no! -tratando de cubrirse del ataque pero sin exito-

-¡¡Solamente puedes tocar mis pies cuando te diga que lo hagas!! -dijo un poco mas calmada pero aun bastante enojada-

Melissa que tan solo era unos años menor que su hermano, sabia sobre el secreto de Andrew y se aprovechaba de eso siempre que le daba gana.

-Vuelve aqui cobarde, no te libraras de esta tan facil... te ordeno que me des un masaje en los pies- se dio la vuelta y apunto a sus suaves plantas-

Andrew ni siquiera dijo una palabra, ya estaba acostumbrado a que su hermana fuera tan mandona pero aun asi no le gustaba su actitud, masajear sus pies era un punto a favor eso si, ella sabe su secreto y el esta completamente avergonzado de aquello, basicamente pareciera que Melissa fuera su dueña y esto lleva siendo así por casi dos años ya desde ese fatidico día, cuando ella lo atrapo oliendo sus sandalias rosadas.

El hermano se arrodillo y empezo a masajear el delicado par de pies, sintiendo la textura de sus plantas en sus manos Andrew comenzo a trabajar, usando sus fuertes manos para trabajar en cada una de las arrugas de los pies de su hermana, se aseguro de masajear entre sus dedos tambien, para poder disfrutar mas la situacion, Andrew comenzo a imaginar que los pies que masajeaba estaban separados de su dueña, ponerse a fantasear le hizo esforzarse mas en el masaje, ella dejo salir unos silenciosos gemidos de placer, al parecer estaba disfrutandolo totalmente, su piel era demasiado sensible y la chica disfrutaba cada segundo del tratamiento, pero lo que lo hacia aun mejor es que ella estaba en control de toda la situacion, en conclusion... la joven hermana era totalmente dominante sobre su hermano mayor que no podia hacer nada mas que aceptar cada orden o le contaria a su madre sobre su sucio secreto.

Despues de lo que parecio durar horas para el hermano mayor por toda la concentracion que le tomo evitar tener una ereccion, lo que haria su situacion mucho peor para el y aun mejor para su hermana que se aprovecharia del cachondo joven, Melissa alfin hablo.

-Okay puedes detenerte, ya han pasado 40 minutos, estoy complacida, puedes irte amante de pies... y aqui esta tu paga por ser un buen perrito -ella puso su pie izquierdo en el rostro de su hermano y coloco sus dedos al rededor de su nariz  por unos cuantos segundos-

-Ahi tienes, ahora vete, hasta que necesite de tus servicios de nuevo, recuerda lavar mi ropa deportiva, las necesitare para mañana y si haces un buen trabajo quiza te deje lamer mis plantas por un minuto -con el mismo pie empujo hacia atras el rostro de su hermano-

Esto hizo que el chico se callera sobre su espalda, pero este se levanto muy rapido y dejo el cuarto.

-Olian tan bien -Andrew dijo a si mismo en un tono de derrota-

No era capaz de creer que el fetiche que tanto disfrutaba seria usado en contra de su propia voluntad... y por su hermana menor, simplemente no era posible disfrutarlo mientras le decian que hacer. El chico penso que el dia seria bastante aburrido, primero ese extraño sueño y ahora las ordenes de su hermana, parecia que no podia disfrutar nada sobre su fetiche, Andrew estaba apunto de irse a su cuarto a ver algo del tipico contenido en DeviantArt que disfruba para tratar de hacer su dia mejor, cuando de pronto unos golpes en la puerta le hizo cambiar de dirección.

El no se acordaba que hoy tendrian visitas, quiza tan solo uno de sus vecinos, quien sabe?

Continuara.